| Usualmente consideramos una persona espiritual como alguien con una conducta ejemplar. Esto incluye la carencia de emociones, socialmente calificadas negativas como ira, tristeza, o profunda tristeza; furia, enojo, decepción, duda, inseguridad, incertidumbre entre otras. Otro aspecto |
comúnmente asociado a la practica espiritual es el desprendimiento de toda necesidad material. Socialmente ocurre una deshumanización de la persona espiritual donde tampoco hay presencia de deseos sexuales.
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